Este es el texto introductorio del libro "La luz en el teatro" de Eli Sirlin, una iluminadora super grossa de Bs As. (La transcripcion fue cedida gentilmente por Hector "Cabezon" Aguilera-otro grosso)
Qué es la luz
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Introducción
Llamamos luz a la manifestación visual de una emisión energética. Es energía radiante porque hay un
cuerpo que la emana, y este puede ser natural (sol, fuego) o artificial (una lámpara).Puede propagarse
en cualquier medio (agua, aire, vacío) y viajar a través del espacio. Es intangible, solo cuando entra en
contacto con la materia, puede ser percibida y medida por el ojo humano.
Para que la sensación de luz se produzca necesitamos:
· Una fuente emisora de radiaciones visibles al ojo humano.
· Un espectador o visualizador.
· Un elemento que refleje la luz.
La percepción lumínica proviene, entonces, del efecto producido por los tres elementos en su conjunto,
y varía en forma significativa cambiando o alterando levemente cualquiera de ellos.
Tipos de luz
Luz natural
La luz natural es la obtenida a partir de fuentes lumínicas producidas por la naturaleza, tales como el
sol, las estrellas, los rayos, el fuego y ciertas producciones físicas y químicas de origen animal, vegetal
y mineral. También comprende las superficiales o medios reflectantes de luz natural, tales como la luna
o la atmósfera, ya que su irradiación por reflexión es suficientemente importante como para que ambas
sean consideradas fuentes de luz.
Dichas fuentes nos preexisten y su conocimiento y control ha sido tema de nuestra evolución, tanto en
el plano físico como en el plano simbólico. Cada cultura ha establecido pautas míticas, religiosas y
astronómicas en torno a estos fenómenos.
La luz natural está en permanente cambio y variación. Sus cualidades se modifican con relación al
tiempo, al clima, a las estaciones del año y al entorno geográfico.
Luz generada
La luz generada es la obtenida a partir de la producción artificial de radiaciones visibles.
El propósito principal de un sistema de iluminación artificial es el de proveer luz suficiente para el
cumplimiento de determinadas tareas.
Sin iluminación artificial la vida social, comercial y cultural quedaría virtualmente paralizada durante la
noche. La llegada de la luz artificial permitió que la actividad laboral continuara después de finalizado el
día, lo que la convierte en un típico producto de la Revolución Industrial.
La luz generada cuenta con distintos sistemas de producción, que obedecen a diversos principios
técnicos y recursos tecnológicos. Nos permite lograr situaciones lumínicas selectivas y controladas,
además de simular situaciones de luz natural.
Luz real
Es una denominación utilizada en el campo del arte para expresar la captación de la luz física presente
en lugares concretos y en momentos precisos.
La fotografía utiliza la luz real para capturar el instante. El arte busca representarla cuando toma
espacios reales e intenta capturarlos tal como el ojo los ve. Así el pintor sale al aire libre y ofrece
testimonio del fenómeno natural. Los impresionistas se han caracterizado por trabajar en esa dirección,
intentando representar en sus pinturas lo inaprensible de la luz. Ejemplo de ello son los cuadros de la
Catedral de Reims, retratada por Monet en diversas horas del día.
Luz simulada
Cuando representa simbólicamente un estado lumínico particular privilegiando su carga expresiva,
entramos en el terreno de la simulación.
En pintura hay varios casos de artistas plásticos que no aluden en sus telas a una situación de luz real,
sino a un recurso lumínico que exprese las condiciones anímicas y emocionales que se proponen
trasmitir.
El pintor inglés William Turner, por ejemplo, exageraba los efectos lumínicos de sus pinturas hasta
convertirlos en entes fantasmales. No se trata entonces, de luz física, solar o artificial, sino una
sensación lumínica que funciona sólo en la conciencia interior del artista, que aspira a llevarnos más allá
del mundo, a un ámbito sobrenatural o cargado de subjetividad, a un universo sin fronteras donde lo
sólido, lo líquido y lo gaseoso tienen la misma presencia informe.
También hablamos de luz simulada en teatro, cuando los elementos escenográficos son pintados con el
fin de producir un efecto lumínico particular. Hablamos de telones pintados que reproducen telas,
puertas, molduras, o simulan elementos volumétricos.
Breve historia de la luz y la iluminación
¨ Hay una verdad en la luz, y es esta: solo podemos producir luz quemando algún material. Esa luz que
obtenemos es representativa de lo que ha sido quemado.¨
J.TURRELL
El uso de la luz natural
La luz solar y el fuego fueron las dos principales fuentes de luz del hombre primitivo, lo que indica que la
historia de la luz y la iluminación se inicia en los albores de la humanidad, desde el momento mismo en
que el hombre aprendo a controlar el fuego.
De la luz de una llama a la iluminación eléctrica
Los posteriores intentos para refinar el proceso de generación de luz – y separarlo de la consecuente
producción de calor – se desarrollaron en cuatro etapas que a grandes rasgos podrían dividirse así:
- Primera etapa: se inicio con el deseo de producir una llama constante que no requiriera de atención
por un periodo bastante prolongado. Así aparece en la Edad de Piedra la primera lámpara ¨ tipo bowl ¨
(en piedra y otros materiales), alimentada con grasa de animal o aceite vegetal.
- Segunda etapa: ocurrió hace apenas unos doscientos veinte años, cuando las presiones económicas
y sociales acarreadas por la Revolución Industrial empezaron a exigir mas y mejor iluminación a
menores costos, lo que condujo (alrededor del 1780) a una gran ola de invenciones que apuntaron a
mejorar las fuentes de luz existentes (en especial las lámparas de aceite), y a desarrollar métodos de
producción de luz completamente nuevos (primero a gas y luego eléctricos).
- Tercera etapa: comenzó hace poco más de cien años atrás, cuando se dejo de lado la llama como
fuente de luz a favor de un cuerpo sólido incandescente. El manto gaseoso y la lámpara eléctrica
incandescente fueron las dos importantes invenciones de este periodo de desarrollo.
- Cuarta etapa: se inicio en la segunda década del siglo XX gracias a la irrupción de grandes mejoras
con la incorporación de nuevas tecnologías a los sistemas incandescentes y – fundamentalmente – la
invención de las lámparas de descarga, que hicieron posible producir luz en variadas potencias con
mínima perdida de energía en su tradicional derivado, el calor. Desde que se empezaron a producir
comercialmente en distintos formatos su desarrollo fue en aumento y todavía se mantiene muy activo.
- Estamos ahora en los albores de una quinta etapa, con nuevas tecnologías (inducción,
semiconductores) que le dieron un incipiente giro a los sistemas productores de luz. Veremos la historia,
en unos años, que nos cuenta.
Primeras civilizaciones
La cueva, el primer refugio humano, estaba iluminada con lámparas hechas de diversos elementos
naturales como conchillas, cuernos o piedra (se supone que la primera lámpara – consistente en una
piedra ahuecada – fue creada hace aproximadamente 20 mil años). En estas lámparas se quemaba
grasa de animal (peces, ballenas o algún animal doméstico) o aceite vegetal (oliva, sésamo, maní, coco,
palma o aceite de colza).
El primer uso de la luz ¨ artificial ¨ controlada por el hombre fue la antorcha, a la que también podemos
considerar la primera luz portátil. Esta consistía en un palo ardiente integrado por haces de ranas o
astillas de madera resinosas.
Dependiendo de los recursos naturales y del nivel de civilización, las primitivas lámparas de aceite de la
Edad de piedra mantuvieron su diseño básico casi sin alteraciones hasta entrado el siglo XVIII. Fueron
realizadas en materiales tan diversos como arcilla, vidrio, plata, cobre, bronce, latón, hierro y peltre.
Los sumarios (2600 AC) ya utilizaban el alabastro como material traslucido para sus lámparas, y
además recurrieron al uso de superficies reflectantes para aumentar el nivel de luz.
El vidrio, inventado en la Mesopotámica alrededor del 2500 AC, mejoro sustancialmente la performance
de las lámparas y ya en el 500 AC griegos, romanos y egipcios desarrollaron lámparas cerradas de
diseño mas sofisticado. Algunas ya eran utilizadas durante las representaciones teatrales, aunque estas
en su mayoría eran diurnas. Por esa época aparecieron las primeras lentes, tal como las conocemos
hoy, fueron fabricadas por primera vez en Europa en el siglo XIV.
Comparada con la lámpara de aceite, la vela es una creación relativamente reciente y se cree que fue
inventada por los romanos poco después del nacimiento de Cristo, en el siglo IV de nuestra era, siendo
utilizada mayoritariamente en rituales religiosos, ya que su luz simboliza la presencia divina. Su cuerpo
era de cera de abeja, pero como esta era muy costosa en tareas no litúrgicas se la reemplazaba por
sebo, que humeaba, olía mal, se consumía enseguida y emitía poca luz.
Edad Media y Renacimiento
Durante la Edad Media los vidrios coloreados toman envergadura, especialmente entre el 1150 y el
1250, al ser utilizadas en los grandes ventanales de las catedrales góticas. La luz natural exterior
tamizada por los colores y las formas invadían los espacios religiosos de Nôtre Dame, Saint Denis,
Saint Chapelle y Canterbury, entre tantos otros.
Las representaciones teatrales que se desarrollan en las iglesias se trasladan entre los siglos XIII y XIV
a otros espacios (palacios y plazas), donde su producción comienza a hacerse cada vez mas compleja.
Durante el Renacimiento la luz natural, la lámpara de aceite y la vela seguían siendo las principales
fuentes de iluminación, con la variante de que para ese entonces el teatro se desarrollaba en espacios
interiores.
Los grandes candelabros y arañas con velas pasaron a ser la fuente de luz prioritaria tanto para la sala
como para el escenario.
El ejemplo arquitectónico mas abocado de teatro clásico es el Teatro Olímpico de Andrea Palladio,
inaugurado en el año 1584, que aun se conserva en Vicenza, Italia. Basado en la reconstrucción del
modelo de teatro romano de Vitruvio, de horma semicircular y amplio proscenio, contaba básicamente
con una iluminación natural que se filtraba por sus ventanas. La escena posterior tenia los típicos 3
accesos e introducía la novedad de calles perspectivamente para la entrada y salida de actores.
Sebastián Serlio (1475 - 1554) es considerado el primer teórico teatral. Desarrollo un sistema de filtros
de color colorando velas detrás de paños de vidrio de color, y uso superficies reflectantes como
reflectores lumínicos, a los que le sumo vidrio de botellas por delante de velas que servían de lentes,
desarrollando de esta manera el primer spot teatral.
Nicola Sabbattini (1574 -1654) describió en su Patrica di Fabricar Scene e Macchine ne´Teatri una gran
cantidad de técnicas relacionadas con la iluminación, escenografía y efectos especiales. En sus dibujos
aparece el diseño de un método mecánico de dimerización en el que se bajaban cilindros de metal
alrededor de varias velas encendidas, para atenuar su intensidad. Otro sistema de dimerización usado
en la época consistía en laminas de metal semicilíndricas que, girando su posición, también permitían
atenuar gradualmente la luz de las velas.
En Inglaterra, durante la época isabelina, las representaciones teatrales se representaban de día, por lo
que no había necesidad de iluminación artificial. Los elementos lumínicos se utilizaban con fines
puramente dramáticos. Por ejemplo, cuando un actor aparecía con una antorcha quería significar que la
escena era nocturna.
La evolución de la maquinaria teatral en los siglos XVII y XVIII – El Barroco
A diferencia de lo sucedido durante el Renacimiento, un período en que los teatros de Inglaterra,
Francia y España estuvieron completamente desconectados de sus pares italianos, en el Barroco
(período que abarco aproximadamente los siglos XVII y XVIII) los recursos escenográficos y lumínicos
alcanzaron un notable refinamiento que hizo extensivo a las principales naciones de Europa. Esto
coincidió con la consolidación de la poderosa clase media que venía a ocupar un ro de patronazgo en el
arte. Ya solo la ciudad de París, que a comienzos de 1700 contaba con apenas 3 teatros, paso a tener
51 salas en el año 1791.
Inigo Jones (1573 - 1652) es quién introduce la arquitectura teatral italiana en Inglaterra y sus métodos
de iluminación. Casi en la misma época Joseph Furttenbach (1591 - 1667) lleva la técnica italiana hacia
Alemania.
Furttenbach habla de la exquisita iluminación teatral que había podido apreciar en el Festival Medici de
Florencia, en el año 1608, y se muestra fascinado por los efectos de centenares de lámparas de aceite
ocultas entre bailarinas, cuyo brillo creaba un extraordinario efecto de luz de día.
Impresionados por estas resoluciones las lleva a Alemania, donde siguió desarrollando otros métodos
mecánicos de apagado de velas por control remoto, así como el uso de reflectores de mica, tanto para
el escenario como para la platea. En sus escritos propone la utilización de fuentes de luz en posición de
calle, reflejadas mediante espejos y candilejas con reflectores, de modo de no encandilar al publico.
El mismo recurso es utilizado para la iluminación de fondos de escena. Esta técnicas fueron usadas
para la misma época por la Comedia Francesa de París, con candilejas en piso formadas por velas,
además de candelabros sobre el escenario.
Muchos teatros comienzan a construirse durante el período Barroco, entre ellos la Academie Royale de
Danse en 1661 por orden de Louis XIV, primer edificio de la futura Opera de París. Los nuevos
escenarios barrocos eran mucho mas profundos y podían albergar escena de infinita perspectiva. Al
tener mas lugar podían contar también con una maquinaria escénica mucho mas sofisticada que les
permitía introducir de 15 a 20 cambios de escenografía en una sola función, además de satisfacer los
muchos requerimientos que exigía la opera italiana. De esta manera aparecieron en escena cielos,
infiernos, cuevas, grutas, bosques, puertos y calles, junto a un fascinante despliegue de fuegos
infernales, truenos y relámpagos y dioses descendiendo desde lo alto.
Aunque hay evidencia que durante el Renacimiento y en los autos sacramentales de la Edad Media ya
se había realizado espectáculos similares, fue durante el Barroco que estos efectos especiales
alcanzaron un mayor refinamiento y contaron con una maquinaría mucho mas avanzadas.
También la iluminación teatral alcanzo un notable desarrollo en esta época. En su libro Lighting in the
theatre (New Jersey, Rowman and Littlefield, 1977) Gosta M. Bergman señala que recién a comienzos
del siglo XVII empezaron a sistematizarse las técnicas de iluminación teatral, cuya normativa siguió
vigente durante varias centurias mas.
Según Bergman, el pasaje de escenas alegres, brillantemente iluminadas, a escenas siniestras, de luz
nebulosa y sombría u oscuridad total, es parte de la dramaturgia creada por la opera del siglo XVII.
Fueron los primeros teatros de época los que cambiaron el efecto escenográfico arquitectural fijo por el
de los telones pintados cambiantes a través de elaborados mecanismos de maquinaría escénica.
También se perfeccionaron los efectos lumínicos y especiales, utilizando miles de velas para obtener
efectos de trasluz en decorados.
Cuando se abrió en Berlín el Royal Opera House, en 1742, el sistema lumínico dependía de 1300 velas
organizadas en 11 grupos diferentes. Parte fundamental del mantenimiento del espectáculo eran los
famosos ¨ espabiladotes ¨, que se ocupaban de la conservación y la reposición de velas encendidas
durante el transcurso de la obra.
La opinión acerca de mantener o no a oscuras el auditorio fue variando de criterio entre el Renacimiento
y el periodo Barroco. En Italia, el concepto de sala a oscuras era sagrado, mientras que en Francia e
Inglaterra el público de sala era iluminado durante la función.
Muchos viajeros franceses que anduvieron por Venecia en aquella época coincidieron en señalar que
los decorados de la opera veneciana estaban muy pobremente iluminados. Pero, es probable que su
visión estuviera muy influida por el criterio de la Opera de Paris, que insistía en iluminar a su auditorio
con gran brillo e intensidad. No se trataba únicamente de ver o ser visto, sino que para el gusto francés
esta costumbre respondía a razones técnicas: las luces de sala reforzaban la luminiscencia festiva del
escenario. En contrapartida, el hombre de letras veneciano, Angelo Ingegneri (1550 - 1613) aseguraba:
¨ Cuanto mas oscuro el auditorio, mas luminoso parecerá el escenario “.
El mejor argumento a favor de un auditorio a oscuras lo dio un personaje, verídico, el Los diálogos de
Leone di Somi. Un compañero le señala a Verídico que solo cuentan con 12 candelabros, cuando el
recordaba haber visto por lo menos 250 antorchas en la misma sala. Verídico responde que es un
hecho natural que cuando un hombre esta a oscuras ve con mas claridad a un objeto iluminado pero
distante, debido a que la vista tiende a ir directamente hacia ese objeto. El compañero de Verídico esta
de acuerdo con su lógica y agrega otros dos beneficios al tema del auditorio a oscuras:¨ menos humo y
menos gastos“.
Los teatros parisinos recién empezaron a adquirir la costumbre de oscurecer sus salas a partir del 1800.
En el siglo XVIII los salones de baile servían también como teatros temporarios. Algunos de ellos se
convirtieron mas tarde en salas fijas, tal el caso del Teatro ilustrado de Molière y la Comédie Française.
Goethe
El poeta y dramaturgo alemán Johann Wolfgang von Goethe (1749 - 1832) fue también director de
escena y pionero de los estudios de color. En la producción de su Fausto se recurrió por primera vez al
uso de proyecciones con funciones expresivas. Además fue un apreciado científico que se intereso muy
especialmente en los experimentos de Isaac Newton, circunstancia que lo sumergió, durante muchos
años, en el estudio de la luz y los colores, del que extrajo valiosas reflexiones de orden científico,
poético y filosófico.
Goethe sostenía que la combinación entre ciencia y arte, era indispensable para el proceso de ¨bildung¨
(en alemán, ¨ formación ¨ o ¨ auto transformación ¨) del hombre. En otras palabras del propio Goethe:
¨(…) hemos aprendido que aun los órganos naturales como el ojo necesitan de la imaginación para ver.
Si los ciegos requieren algo mas que medios físicos para ver, cuanto mas cierta debe ser la lección para
los órganos cognitivos que les permiten ver las leyes naturales. (…) No solo mediante el razonamiento
analítico se disciernen las pautas de la naturaleza y se realizan las descubrimientos científicos (…) ya
que jamás se origino una ciencia sino mediante una percepción poética ¨.
La Revolución industrial
Desde la invención de la vela se hizo más imperiosa la búsqueda de otros materiales, de mejor calidad
que es sebo y mucho menos costosos que es la cera de abeja. Alrededor del año 1780 se empezó a
utilizar grasa de espera de ballena seguido – en 1830 aproximadamente - por el uso de estearina, un
producto derivado del tratamiento químico de grasa animal o vegetal. Finalmente en la segunda mitad
del siglo XIX se empego a disponer de parafina. Todos estos materiales junto al pabilo de algodón
trenzado, introducido alrededor de 1800, dieron origen a la vela de uso domestico como la que
conocemos hoy en día.
Las iluminación de exteriores tomo habitualmente la forma de antorchas y candelabros que eran
utilizados para iluminar las festividades al aire libre y eran transportados por ¨ corredores ¨ que
acompañaban a los carruajes de los ricos para iluminarles el camino.
La iluminación callejera permanente no gozo de un uso generalizado hasta mediados del siglo XVII.
El paso mas importante para el mejoramiento de la emisión de luz a través de una llama de aceite fue
realizado por un físico y químico suizo Aimé Argang quien invento, en 1784, un quemador tubular al que
dio su nombre. Constaba de una mecha tubular encerrada entre dos cilindros metálicos y alimentada a
petróleo. El cilindro interior se extendía hasta abajo del deposito de combustible y proporcionaba un tiro
interno, que a medidas que recibía aire en su interior, mejoraba la combustión del aceite, aumentando
en consecuencia la emisión de la llama y volviéndola mas luminosa con menor riesgo de provocar
humo.
La invención fue mejorada en 1785 por Quinquet, su socio, que le agrego un tubo de vidrio a manera de
chimenea que protegía a la llama del viento y hacía que ardiera con mas brillo. Este modelo de
lámparas terminó llevando su nombre.
Más tarde, en 1865, Joseph Links coloca sus pabilos planos unos junto a otro, creando así el conocido
quemador ¨Duplex¨.
Debido al precio relativamente caro del aceite vegetal, y su tendencia a tapar el quemador – lo que
obligaba a limpiarlo permanentemente –, se comenzó a utilizar otro combustible como sustituto. En
1847, el escocés James Young descubrió un método para refinar aceite mineral, y así produjo el primer
aceite de parafina. Este resulto muy eficaz y reemplazo rápidamente al aceite vegetal luego de
convertirse, en 1860, en un producto barato y disponible en el mercado. Los modelos más grandes de
una sola llama (utilizados en iglesias, escuelas y lugares públicos), emitían un nivel de luz de 2500
lúmenes. Además, la gran disponibilidad de este económico combustible ayudo a la proliferación de
lámparas en todos los niveles de la sociedad Victoriana; aun los hogares más modestos contaban por lo
menos con una docena de lámparas a su disposición.
La era del gas
A fines del 1700 le llego el turno al gas. La existencia de gas inflamable era conocida desde hace
mucho tiempo atrás, peor recién en el siglo XVIII el hombre se atrevió a utilizarlo para su provecho.
Los primeros experimentos con gas para obtener efectos lumínicos fueron llevados a cabo por tres
científicos, que trabajaron en forma independiente y sin ningún vinculo entre si. Ellos fueron el holandés
Jan Minckelers, que en 1783 produjo gas de carbón para iluminar su sala de conferencias de la
Universidad de Louvain; el ingles George Dixon, dueño de una mina de carbón, que ilumino su casa con
gas de carbón alrededor de 1780, y el ingeniero francés Philippe Lebon, que también produjo gas con
propósitos lumínicos calentando aserrín en una retorta (vasija para destilación).
Pero el primero en explorar comercialmente el gas de carbón fue el escocés William Murdock. En 1803
ilumino exitosamente las obras de la compañía Boulton and Watt, para la que trabajaba, ubicadas en el
Soho londinense. Al año siguiente vendió una instalación lumínica de 50 luces a una compañía
algodonera cercana a Manchester. Este exitoso sistema en realidad tenia un gran inconveniente, el
desagradable olor del gas – sin purificar – que se filtraba entre las imperfectas juntas de las tuberías.
La idea de centralizar la producción de gas y distribuirlas a través de una red de tuberías por toda la
ciudad fue del empresario alemán Friedrick Albert Winzer (o Winsor como se hizo llamar en Inglaterra).
No era ingeniero ni científico, pero como dueño de una importante empresa sabia como interesar en sus
proyectos a los círculos políticos y financieros. En 1807, luego de una triunfal demostración en Londres,
formo la Nacional Light and Heat Company, mas tarde rebautizada como Gas Light and Coke Company,
que comenzó a proveer suministro publico en 1813, convirtiéndose rápidamente en la compañía de gas
mas grande del mundo.
Aun así, la luz de gas distaba mucho de ser la ideal; el suministro era muy errático y la presión de los
conductos principales solía bajar repentinamente – casi a cero – aun en plena carga máxima.
El olor del gas, insuficientemente purificado, impedía su uso en interiores, y su precio seguía siendo
muy elevado, en cambio el alumbrado público era muy conveniente.
La primera ciudad en contar con alumbrado público a gas fue el asentamiento minero de Freiberg, en
Sajonia (Alemania), en el año 1812, seguido muy rápidamente por la ciudad de Londres, que entre el
año 1814 y 1823 llegó a tener cerca de 40.000 lámparas de gas en sus calles.
El uso teatral de estas lámparas hizo posible desarrollar sistemas centrales de control de intensidad de
luz en escena y en sala. Los ¨ sistemas ¨ de gas funcionaban en forma similar a los circuitos eléctricos,
pudiendo atenuar, reforzar o apagar determinadas zonas y artefactos de luz.
En 1817 ya muchos teatros, como el Covent Garden o el Drury Lane, disponían de instalación lumínica
por gas. Para 1823, tres compañías de gas se disputaban el mercado londinense, y lo mismo sucedía
en otras grandes ciudades europeas, ya que el suministro había mejorado notablemente y el precio
también. En el año 1843 la lámpara de gas ya había reemplazado definitivamente los candelabros de
vela. El uso de mediadores de gas empezó a utilizarse a partir de 1850.
Estados Unidos, en cambio, carecía de compañías municipales de gas, por lo tanto cada teatro debía
manufacturar su propia provisión. Peor ya para el año 1860 la situación se regularizo y cada teatro
contó con provisión general.
El uso de gas resultó muy ventajoso por un lado pero sumamente peligroso por el otro, ya que provocó
grandes incendios en centenares de teatros, como el Bowery de New York y muchos otros en Europa,
como la primitiva Opera de Paris.
El uso del seguidor teatral se debe a los experimentos de Thomas Drummond, un ingeniero de origen
escocés, que invento la llamada ¨ luz de Drummond ¨. Esta se obtenía al dirigir un chorro de hidrogeno y
oxigeno liquido sobre una esfera de cal viva incandescente. La luz obtenida era muy viva y se utilizaba
para hacer señales y también en alumbrado publico. Colocada esta fuente de luz en el centro del
reflector parabólico, emitía un haz muy concentrado y luminoso. Aunque sus trabajos fueron publicados
en 1826 (transacciones filosóficas), su uso teatral como seguidor recién se puso en practica en Londres,
alrededor del año 1856, cuando se le agrego al equipo inicial una lente.
La lámpara incandescente de gas (de manto gaseoso)
La historia del origen de la lámpara incandescente de gas no es diferente del de la lámpara eléctrica,
inventada diez años después. Los sucesivos y numerosos intentos de todo un ejército de científicos –
incluyendo a Thomas Alva Edison – en un periodo de 25 años, estuvieron dedicados a mejorar la
luminosidad de la llama de gas mediante la incorporación de un material sólido que aumentara su
incandescencia y la mantuviera en forma prolongada como para que la lámpara resultase viable.
Fue el científico austriaco Carl Auer von Welsbach quien obtuvo el primer logro. Para producir su
lámpara con manto de gas uso un tubo de tela, impregnado con una solución de un 99% de torio y un
1% de nitrato de cerio, que hace que la llama de la combustión del gas sea mucho mas clara. Cuando
las lámparas de incandescencia empezaron a hacerle competencia a sus luces de gas, el dio a conocer
la bombilla equipada con filamento de osmio, que superó en gran medida a las primeras bombillas de
filamento de carbono inventadas por Edison.
En su intento por competir con la iluminación eléctrica – que podía ser manejada muy
convenientemente mediante interruptores –, las compañías de iluminación a gas introdujeron
interruptores de pared por uso domestico a comienzos del 1900. Estos funcionaban mecánicamente,
por sistemas neumáticos o con baterías.
Los faroles de gas del alumbrado publico eran encendidos mediante un mecanismo de relojería, o bien
se les aplicaba un momentáneo aumento de presión de gas que permitía activar una válvula. El gas
también era utilizado para iluminar todo tipo de vehículos, desde bicicletas a vagones de ferrocarril.
El triunfo de la luz eléctrica
La lámpara eléctrica incandescente fue el invento que universalizó definitivamente el uso de la
electricidad, permitiendo que la luz llegara a todos los hogares con la ventaja de ser limpia, cómoda y de
fácil transporte. Aun así, en algunas zonas rurales todavía hoy siguen utilizándose lámparas de
kerosene o de gas incandescentes.
Edison inició sus investigaciones en la fabricación de la lámpara incandescente en 1878, en su
laboratorio de Menlo Park (New Jersey). Primero uso como filamento un alambre de platino y probó
infructuosamente con unos termostatos para prevenir su sobrecalentamiento y derretimiento. Pronto se
dio cuenta de que si insistía con el platino en pocos años iba a arruinar la provisión mundial de ese
metal, por lo que optó por el carbón como posible material para el filamento de su lámpara.
En agosto de 1879 carbonizó un gran numero de materiales orgánicos para usarlos como filamento y
finalmente, el 21 de octubre de ese mismo año, en una presentación ante la comunidad científica, logró
mantener encendida durante 40 horas una fibra de algodón carbonizada dentro de una ampolla de vidrio
al vacío. Su siguiente prototipo tenía filamento de carbono y era mucho más fácil de comercializar.
El 31 de diciembre de 1879 Edison hizo su primera demostración en público, en su laboratorio de New
Jersey, conectando unas 100 lámparas de 100 horas de vida promedio. Éste fue el primer modelo de
alumbrado eléctrico cuya perfección residía en el hecho de haber conectado una serie de lámparas en
circuito paralelo, de manera tal que si una lámpara fallaba, el circuito entero continuaba funcionando. En
realidad, la primera lámpara incandescente ya había tenido su primera presentación en público algunos
meses antes, el 5 de febrero de 1879. su creador fue el químico británico Sir Joseph Wilson Swan (1828
- 1914), quien junto a otros muchos inventores experimentaba desde hace mucho tiempo en la
construcción de una lámpara incandescente eléctrica. Swan estaba trabajando en el tema desde hacía
más de 30 años, pero con poco éxito al no aplicar bien el vacío n el interior de su lámpara. En 1877
retomó el tema junto al especialista en vacío Charles H. Stearn. Fue así que en febrero de 1879 pudo
presentar ante la Royal Society de New Castle (Inglaterra) su nuevo prototipo.
El Savoy Theatre de Londres (abierto en 1881) fue el primer teatro iluminado con lámparas
incandescentes diseñadas por Swan. El año anterior ya había entrado en funcionamiento la primera
central eléctrica destinada a iluminar la ciudad de Londres.
Cuando la lámpara incandescente se introdujo definitivamente como alumbrado público, la gente tenía
miedo de que su efecto fuese dañino para la vista, sobre todo durante un uso prolongado. En respuesta
a eso, el parlamento de Londres dictó una ley que prohibía el uso de lámparas sin pantallas o
reflectores. Edison, por su parte, desarrolló e instaló la primera gran central del mundo en la ciudad de
New York en el año 1882. Más tarde, su uso de la corriente continua se vio desplazado ante el sistema
de corriente alterna desarrollado por los inventores estadounidenses Nikola Tesla y George
Westinghouse.
Los sistemas de control eléctrico de intensidad lumínica, desarrollados por Siemens Brothers and
Compaña (pioneros en sistemas de control de iluminación teatral), comenzaron a aplicarse casi en la
misma época que inauguraba su nuevo edificio la Gran Opera de París de Charles Garnier, con un
sistema lumínico de lámparas Swan. Estos ¨ dimmers de agua de sal ¨ consistían en un barril o cuba de
agua con salmuera con un electrodo sumergido. Cuando un segundo electrodo era sumergido, la
conductividad entre ambos aumentaba. Una lámpara conectada en serie al electrodo sufría entonces
cambios de intensidad. Estos dimmers eran difíciles de manejar y mantener, pero representaban una
solución al control de luz que la lámpara de gas había utilizado con tanta eficiencia.
En la Argentina, el sistema eléctrico se inició en el año 1887 con la creación de la Compañía General
Eléctrica Ciudad de Buenos Aires.
El siglo XX y sus adelantos en el campo lumínico
El desarrollo de las luminarias teatrales
El progreso de la lámpara incandescente eléctrica fue mas rápido, producto de un mercado demandante
y creciente. Entre 1880 y 1894 se utilizó el bambú como material del filamento, pero ya a partir de 1907
se reemplazó por tantalio y luego por tungsteno, desarrollado a partir de 1910 por William D. Coolidge,
(del General Electric Research Laboratory, fundado años atrás por Edison), aumentando su resistencia
y durabilidad.
Hasta ese momento los filamentos operaban en vacío. En el años 1913 el Dr. Irving Langmuir, (Premio
Nóbel de Química en 1932), llenó la ampolla con gas a presión atmosférica descubriendo que a mayor
presión se reducía la evaporación del tungsteno, pero tanto calor hacía perder eficiencia a la lámpara.
Por esa razón se cambió la forma del filamento por un doble espiralado que redujo el gas y minimizó la
pérdida de calor. Mas tarde el gas de nitrógeno se reemplazó por argón (menos conductivo) y se redujo
el tamaño de la ampolla aumentando su rendimiento lumínico. Sobre estas bases se desarrolló toda la
evolución de las lámparas incandescentes con la consecuente creación de artefactos teatrales cada vez
más específicos.
En 1910 George Claude patentó en Francia los primeros carteles del gas de neón, y en 1925 comenzó
a utilizarse el argón y el mercurio, de color azul. Pero recién en 1933 la aplicación de polvos
fluorescentes en las paredes interiores permitió producir gran variedad de colores.
L xenón se descubrió en 1898, pero es Aldington quien en 1947 estudió las propiedades del arco
eléctrico en atmósfera de xenón a alta presión. A partir de allí se gestó su uso comercial para equipos
de proyecciones, seguidores y luces estroboscópicas.
El primer proyector teatral de lámpara incandescente fue la ¨ caja abierta ¨, primitivo cyclight (scoop,
panorámico), usado como iluminación general de escenario y decorados. Consistía en una caja con una
lámpara incorporada de tal forma que no deslumbrara al público. Contaba además con un reflector
abierto que aumentaba su rendimiento lumínico. No tenía lentes ni accesorios.
Alrededor de 1910 ya estaban en funcionamiento los dimmers de resistencia o reóstatos, en reemplazo
del incómodo ¨ dimmer de agua de sal ¨. Consistía en un alambre muy largo, usualmente enrollado. Un
contacto móvil se desplazaba conectado en serie a las lámparas modificadas su intensidad. Los
sistemas de control eran igualmente grandes y pesados. En algunos casos se instalaban masters para
controlar la subida o bajada de varios dimmers a la vez.
La primera lámpara de descarga de lata presión (HID, High Intensity Discharge) que se conoció fue la
de mercurio en el año 1901 (lámpara Cooper - Hewitt), y mas tarde se fueron sumando el sodio y el
mercurio halogenado.
Todas estas lámparas de descarga consisten en un arco eléctrico operado en un medio gaseoso
encerrado en un tubo. No emiten un espectro lumínico continuo, por lo que su reproducción cromática
no es la ideal. En algunos casos cuentan con una capa de fósforo en el interior del tubo. Ya en 1934
aparece la primera lámpara de tecnología similar a las actuales de 400 watts.
L.P.S es la sigla de ¨Low Pressure Sodium¨, una lámpara de descarga de gas a baja presión, que
comenzó a desarrollarse en 1920. su uso comercial para iluminación de caminos se inició en Holanda
en el año 1932. esta lámpara, de muy baja reproducción cromática, se considera aun hoy la de mejor
eficiencia lumínica.
En 1920 empiezan a verse erces eléctricas (striplights o compartment batten) en los teatros similares a
las candilejas. Eran artefactos lineales con lámparas que emitían un luz pareja, alternando baños de
color dados por el uso de lámpara sumergidas en lacas coloreadas.
Ese mismo año se diseña el Fresnel, la primera luminaria con óptica y sistema de ajustes entre lentes y
lámparas, llamada así en homenaje al diseñador de la lente, Augustin Jean Fresnel (1788 - 1827). Esta
iluminaría aparece en 1929 en los catálogos de las nuevas empresas proveedoras para teatros, tales
como Kliegl Brothers.
La invención del elipsoidal (ER, elipsoidal reflector) se ubica aproximadamente en el año 1933 y es
atribuida tanto Kliegl Brothers (Klieglight) como a Century Lighting (Lekolite). Esta luminaria es una
herramienta básica para el uso teatral y es de las de mayor versatilidad y aplicaciones. En su forma mas
simple cuenta con un reflector elipsoidal, lámpara y lente plano – convexa. Permite recortar nítidamente
siluetas y formas.
Con el nombre de ¨Variac¨ (1933) se conoció al primer auto transformador de corriente continuamente
variable, modelo que supero en eficiencia los dimmers de agua de sal y de resistencia. Para el año
1960 comenzaron a aparecer en Canadá y EEUU los sistemas portátiles de 6 a 12 dimmers para el
teatro y televisión. Cada dimmer brindaba control individual y directo y contenía un ¨ master ¨ que
facilitaba su control general. En algunas aplicaciones (como por ejemplo estudio de grabación y
hospitales) se utilizan hoy en día por no generar interferencia de radiofrecuencia (RFI), como sucede
con los posteriores dimmers SCR, con rectificador controlado de silicio.
La lámpara fluorescente fue presentada al público en la Feria de Iluminación de New York de 1937 y, a
partir del año siguiente comenzó su alto desarrollo comercial.
En el afán de aumentar vida útil y reducir consumos se lanza al mercado en 1980 la compacta
fluorescente como posible sustitución de las lámparas incandescentes.
La lámpara PAR (PARABOLIC ALUMINIZED REFLECTOR) comienza a comercializarse en 1940,
originariamente para la industria automotriz. Dick Thayer armó los primeros prototipos de esa lámpara
con moldes para flan de vidrio ¨Pyrex¨.
En 1955 se trabajaba en la tecnología dicroica para reflectores, que disipa la energía infrarroja hacia el
reflector, dando lugar a un haz de luz de color mas frío y evitando el recalentamiento de los objeto
iluminados.
La invención de la fibra óptica, que también data de ese año, desarrollo un cambio en la tecnología de la
comunicación y en la conectividad a nivel mundial. Su antecedente fue una demostración de John
Tendal en 1870, donde condujo luz a través de un chorro de agua hacia un tanque. El agua caía en arco
y transportaba la luz. Dos compañías desarrollaron su invención en paralelo: Kapany (Gran Bretaña) y
Brian O´Brien (EEUU). Ya en 1960 la fibra óptica se utilizaba para transmitir mensajes como alternativa
a los cables eléctricos.
El cable producido por la compañía Corning (EEUU) en 1970 podía transmitir luz a lo largo de 35
kilómetros sin un repetidor. La fibra óptica transporta pulsos a la velocidad de la luz, mejorando
cualquier transporte existente de información. Como adicional, las señales de fibra óptica no están
sujetas a interferencias electromagnéticas producidas por motores, relays o dimmers electrónicos.
El término ¨ Laser ¨ (Light Amplification by Stimulated Emission o Radiation) fue creado en 1957 por
Gordon Gould de la universidad de Columbia, quien además ofreció los conceptos básicos de su
funcionamiento al Departamento de Defensa Norteamericano como un potencial ¨ rayo mortal ¨. Su
información fue considerada secreta y sus anotaciones confiscadas. Los físicos Towes y Schawlow
patentaron el invento y publicaron sus investigaciones en revistas de ciencias. El láser rojo recién tuvo
aplicación comercial en 1968. hoy en día existen muchos tipos de láser y sus aplicaciones son variadas:
cirugía: impresión por computadora e iluminación para el entretenimiento. Fue esencial su desarrollo
para la producción de un fenómeno al que el físico húngaro Dennis Gabor, ya en 1947, había
denominado ¨ holografía ¨, una nueva forma de producir imágenes tridimensionales. La primera
holografía o imagen holográfica fue obtenida en 1960 por Emmet N. Leite y Juris Upatniecks en la
Universidad de Michigan, dividiendo un haz de un rayo láser en dos a través de un espejo. Un rayo
iluminaba una placa fotográfica (holograma) y el otro iluminaba el objeto real y reflejaba su imagen en la
placa. Los dos rayos producían un patrón de interferencia que era registrado en la película. Esta imagen
podía reproducirse al iluminar la placa producida mediante un rayo láser de igual longitud de onda al
utilizado en su producción.
En términos de optimizar la potencia lumínica de las luminarias, para el año 1960, ya se utilizaban
lámparas halógenas para el uso teatral. Estas tuvieron una inmediata aplicación al mercado de la
arquitectura en los hoy populares ¨ Cuarzos ¨ (lámparas tungsteno halógenas tubulares) y lámparas ¨
dicroicas ¨, lo que significó una sustancial mejora en la performance de las lámparas incandescentes,
tanto en rendimiento como en vida útil.
Para la misma época se desarrollo una tecnología similar en las lámparas de descarga de gases de
mercurio, creándose así la lámpara de mercurio halógena.
Otra lámpara que en la actualidad se utiliza principalmente en carreteras por su alta eficiencia lumínica
es la lámpara de sodio alta presión (HPS), que fue introducida al mercado en el año 1966. Esta lámpara
constituye una fuente de luz mas eficiente que las lámparas de descarga a base de mercurio,
mejorando la calidad de color de la lámpara de sodio baja presión.
Hoy la tecnología mas el boga por sus amplias posibilidades es el LED (Lighting Emitting Diode),
basado en la emisión lumínica mediante la unión de semiconductores y desarrollado a partir del año
1965. Los primeros LEDs conocidos en el mercados fueron los emisores infrarrojos, que hoy usamos en
los controles remotos, y os de espectro visible como indicación de encendidos y señalización, de muy
baja potencia lumínica, de muy bajo consumo y prolongadísima vida útil.
En el año 1969 Osram desarrolla en Alemania, por necesidad de las corporaciones de televisión, una
lámpara de descarga de alta potencial que denominó HMI (H por el símbolo químico del mercurio, M por
los metales, I por yoduros y otros gases halógenos). Esta lámpara de alta tecnología se diseminó
rápidamente por todo el mundo. La versión más actualizada es la lámpara HTI, con reflector
incorporado. Tanto una como otra tienen gran uso en cine, teatro y televisión (principalmente en
seguidores y robótica), así como en fibra óptica y proyectores.
Por ser marca registrada de Osram, otras compañías compiten en el mercado con lámparas similares
utilizando otra denominación.
Las luminarias automatizadas
A comienzos de la década del ´70 la industria de la canción buscaba sorprender al público de sus
recitales con grandes efectos lumínicos.
Así comenzaron a realizarse pruebas de mecanismos pendientes a la automatización de las luminarias,
para moverlas o cambiarlas de color. Al principio se utilizaban luminarias convencionales a las que se
adosaban brazos motorizados que permitían moverlas en sentido vertical (tilt) y horizontal (pan).
Varilite fue la primera compañía en desarrollar sistemas integrales, incorporando sistemas con filtros
dicroicos de vidrio para efectuar cambios de color internos, lámparas tipo HMI y dos motores adicionales
en la base para lograr efectos de movimiento. A fines de 1980, se presento el primer prototipo, un
pequeño controlador llamado VL Zero. La empresa interesó económicamente al grupo Génesis y así la
primera demostración en concierto del modelo 50 VL1 fue en el recital ¨Abacab¨, en la Plaza de Toros
de Barcelona, el 25 de Septiembre de 1981. la repercusión fue inmediata y a nivel mundial.
Paralelamente al desarrollo de Varilite, otra empresa, Morpheus Lights, desarrollaba sus prototipos para
alquiler, presente en el mercado desde 1982. Un poco mas tarde LSD (Light and Sound Designe) saco
un modelo, Icon, uno de los mas famosos utilizados en conciertos y giras.
Las luces automatizadas requerían controladores mas desarrollados, y cada marca fue utilizando
patrones de control propio. Para unificar los sistemas la USITT (United State Institute for Theatre
Tecnology Inn) una asociación dedicada, entre otras cosas, a desarrollar estándares para la industrial
teatral y del entretenimiento, creo en 1986 el protocolo digital DMX 512. Este sistema de código digital,
puede enviar en formación de nivel, sobre 512 dimmers (uno a la vez) mediante un par de cables, a
gran velocidad. La señal debe ser continua y sostenida para evitar que los dimmers queden en cero.
Por ser una norma internacional sin dueño, todas las empresas fabricantes de luminarias y sistemas de
control adoptaron el protocolo, permitiendo la flexibilización de interrelación entre equipos de diferentes
marcas y tecnologías, configurando un lenguaje lumínico universal.
Una síntesis de las teorías sobre luz y percepción
Los primeros filosóficos dieron gran importancia al tema de la luz y la percepción visual. Desde los
inicios surgieron dos líneas de pensamiento respecto de la percepción de los objetos: la del rayo visual
y la de emisión visual del objeto.
El matemático y filósofo griego Pitágoras (572 -497 ac) afirmaba que la luz consistía en rayos que
viajaban del ojo al objeto y que su percepción se lograba cuando un rayo tocaba el objeto, teoría que
también desarrolló Platón (427 – 347 ac) años mas tarde.
Continuando la idea pitagórica del rayo visual, Euclides (320-275 ac) estudio los espejos esféricos y
describió en su libro de óptica el comportamiento de la luz, atribuyéndole una propagación en línea
recta.
Para Platón la sensación (o conocimiento de lo sensible mediante los órganos senso- preceptúales) no
proporcionaba un verdadero conocimiento. Por un lado el perceptor recibe, capta una forma sensible sin
su materia, por otro lado ejercita sus sensaciones: visión, oído, tacto, gusto y olfato. Pero para que haya
sensación es necesario que se dé una presencia del objeto sensible percibido. ¨ De esta manera está
en el poder del hombre hacer uso de su mente cuando él quiera, pero no está en su mano experimentar
la sensación, porque para ello es esencial la presencia del objeto sensible ¨ (Del Alma, 417 b). Desde el
punto de vista físico, Aristóteles sostuvo siempre la idea de propagación de la luz en forma de ondas
electromagnéticas.
Galeno (129 - 200) estudió la anatomía del ojo y su relación con le nervio óptico formulando su
limitación física como simple participante de una de las etapas del proceso visual, de gran complejidad
estructural.
Abu Ali al-Hasan ibn al-Haytham (965 – 1039, Irak), físico, astrónomo y matemático árabe de la escuela
de Bagdad, estableció una teoría de luz y de la emisión del objeto formulaba por las escuelas epicúreas:
¨ Cada elemento de la superficie de un cuerpo luminoso o iluminado emite imágenes elementales en
todas direcciones ¨…¨ las imágenes elementales que emite un cuerpo grande penetraban en el ojo
estimulando lo sensorial y siguiendo un orden idéntico al de la emisión “ Estas ¨ imágenes elementales ¨
anticipan el concepto de la imagen retiniana que se produce en el ojo durante la visualización.
Al-Hasan comprobó a través de su ¨ cámara oscura ¨ la propagación rectilínea de los rayos lumínicos ya
enunciada por Euclides. También estudió el principio de reflexión y refracción, incluidos en su libro de
óptica del año 1038. Este científico utilizó como cámara oscura una habitación totalmente privada de
luz, con un pequeño agujero hacia el exterior muy luminoso. La luz penetrada y la escena del exterior se
veía invertida en la pared de fondo de la cámara oscura.
Con el transcurrir del tiempo esta ¨ cámara ¨ fue reduciendo su tamaño para llegar a ser utilizada como
auxiliar para ayuda de dibujo, y posteriormente dio lugar a la cámara fotográfica.
Roger Bacon (1214 - 1294), también conocido como doctor Mirabilis, fue un monje dedicado a la
ciencia que desarrollo el agrandamiento de las imágenes a través de lentes y anteojos. Siguió el trabajo
de Al-Hasan profundizando su estudio en lentes cóncavos y convexos. En esta época ya se utilizaban
discos de vidrio para mejorar la visión de personas ancianas. Como estos vidrios tenían forma de
lentejas terminaron llamándose ¨ lente ¨ y, según su curvatura, variaba de aumento.
La antigua teoría del rayo visual, enunciando por Pitágoras, permitió a los artistas del Renacimiento
italiano el desarrollo de la perspectiva y el trazado geométrico de las sombras.
Leonardo Da Vinci (1452 - 1519) investigó y profundizó en la naturaleza de la luz y sus principios
ópticos y en el ojo humano y su anatomía. Su Tratado de las Pinturas es un compendio de técnicas que
estudian la luz y la percepción visual aplicadas a las artes plásticas.
El filósofo francés René Descartes (1596 - 1650), en su libro Meteoros, explica como se forman los
colores primarios y secundarios a través del arco del iris. Sus estudios de ópticas le permitieron
desarrollar la ley fundamental de la reflexión (¨ el ángulo de incidencia es igual al ángulo de reflexión ¨).
En esa misma época Kleper (1571 - 1630) escribe su obra fundamental Paralipomena as Vitellionem,
que sentó las bases para la enseñanza de la óptica y el estudio del ojo, prácticamente tal como hoy se
los estudia.
Galileo Galilei (1564 - 1642) desarrolla su teoría heliocéntrica a partir de la transformación a partir de la
transformación en telescopio del catalejo inventado en esa misma época pos Battista Della Porta (1535
- 1615).
Durante el siglo XVII se desarrollaron dos fuertes corrientes de pensamientos en relación a la luz: una
desarrollada por Newton y otra por Huyghens.
Newton (1642 - 1747) sostenía que los cuerpos luminosos emitían partículas o cuerpos que se
dispersaban de manera rectilínea. Las partículas incidían en la retina del ojo, estimulando el nervio
óptico y produciendo la sensación de visión en el cerebro.
Huyghens (1629 - 1695), por el contrario, aseguraba que la luz consistía en ondas electromagnéticas y
no partículas. Su teoría de las ondas sugería que la luz resultaba de la vibración molecular en el
material luminoso. Esa vibración en forma de ondas actuaba sobre la retina, estimulando el nervio
óptico para producir la visión. Huyghens descubrió la polarización de la luz por la doble reflexión en la
calcita y se lo considera uno de los inventores del proyector de imágenes.
Después de su experiencia con el prisma para la clasificación de la luz, Newton publico en 1704 su libro
Optics, donde explicaba los efectos de la refracción, y sus variaciones de ángulo al pasar de un medio a
otro, dependiendo del tamaño de su longitud de onda. Los ordena y clasifica bajo siete colores: rojo,
naranja, amarillo, verde, azul, violeta, y los compara con los acordes de sonido.
Pierre Bouger escribe en 1760 se Traité d´Optique, donde explica sistemas de medición de luz y color
usados hasta hoy en día, estableciendo los principios de la fonometría.
Benjamín Franklin (1706 - 1790) experimento con electricidad y fue muy critico de la teoría corpuscular
planteada por Newton, ya que sostenía que la luz era un fenómeno eléctrico. Termino desarrollando
prototipos para iluminación de calles, además de formular una teoría sobre la electricidad positiva y
negativa. También se lo considera el inventor de lo anteojos bifocales.
Thomas Young (1773 - 1829) y Augustin Fresnel (1788 - 1827) algo mas tarde, estudiaron los
fenómenos de difracción e interferencias entre ondas, base de la técnica que hoy utiliza la holografía
para la generación de sus imágenes.
A las exploraciones de cámaras oscuras se fueron sumando otras experiencias, a principios del siglo
XVIII, que derivaron en la invención de la fotografía (palabra acuñada en 1839 por Sir John Herschel).
Thomas Wedgewood y Humphry Davy observaron que las sales de plata expuestas a la luz se
oscurecían. A partir de ahí estudiaron un método de reproducción de dibujos en materiales tratados con
cloruro o nitrato de plata. También crearon el primer fotograma al quemar imágenes directamente a
través de una luz intensa.
James Clerck Maxwell (1831 - 1879) relaciono la electricidad con el magnetismo y conformo la teoría
única del electromagnetismo, donde sostenía que la luz es radiación electromagnética con una onda de
dos componentes – un campo eléctrico y un campo magnético – que vibran perpendiculares entre si.
Maxwell también investigó y desarrollo teorías de color, y se cree que fue uno de los primeros en
producir imágenes fotográficas en color.
Sus estudios fueron continuados para generar estándares y clasificación de colores que mas adelante,
en 1931, serian adoptados por la CIE (Commissión International de L´eclairage).
En 1832, Michael Faraday produjo corrientes eléctricas inducidas a través de magnetismo. El
descubrimiento de la inducción electromagnética fue el puntapié inicial para el desarrollo de los motores
eléctricos y generadores.
Albert H. Munsell publico en 1905 su primera edición de A Color Notation, actualmente uno de los
sistemas de calcificación de colores mas aceptado internacionalmente. Munsell partió de cinco colores
del espectro (rojo, amarillo, verde, azul y púrpura), cinco intermedios (rojo – amarillo, por ejemplo) y dos
atributos de color: luminosidad y cromaticidad o grado de saturación.
Ya dijimos que no fue Edison el verdadero inventor de la lámpara incandescente sino probablemente el
inglés Swan, y otros científicos europeos que trabajaban con filamentos al vació desde 1865. de ahí en
mas, la tecnología fue optimizando el sistema reemplazado el vacío por el gas nitrógeno (y luego argón)
a presión atmosférica, que al retardar la evaporación del filamento prolongaba la vida útil de la lámpara,
según lo experimentado por Irving Langmuir.
Para la misma época, Rafael Dubois (1887) demostraba la existencia de un compuesto, que llamo ¨
luciferina ¨, que al interactuar con la enzima (luciferaza) y oxigeno, producía luz por bioluminiscencia.
William Ramsay (1852 - 1916) y su ayudante M. W. Travers buscando nuevos elementos químicos, en
un principio en los minerales raros y posteriormente en el aire liquido, descubren en 1898 un gas inerte
al que denominan neón (de ¨ neos ¨, nuevos). Cuando una corriente eléctrica atraviesa un cúmulo de
neón al vació, éste emite luz de color naranja rojizo.
Durante el siglo XIX se completan las hipótesis y problemas acerca de la emisión lumínica cuando Max
Planck (1858 - 1947) habla de la energía luminosa como cuantos de energía, y mediante ese modelo
explica fenómenos que hasta el momento la teoría ondulatoria no era capaz de justificar.
Planck explica el concepto de emisión lumínica a partir de un cambio de posición orbital de los
electrones.
Y ya en el siglo XX, Albert Einstein postula en su Teoría Especial de la Relatividad (1905) que nada es
mas veloz que la luz, y estima una velocidad de propagación en el vació cercana a los 300.000
kilómetros por segundo. Desde entonces se calculan las distancias astronómicas a partir del tiempo que
tarda la luz en llegar a cada cuerpo celeste. En un año terrestre la luz viaja una distancia de 9,46
billones de kilómetros.
Como en la prehistoria, y desde siempre, la luz vuelve a ser la medida del tiempo.
jueves, 20 de agosto de 2009
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